lunes, septiembre 30, 2013

ME GUSTA SER ESCUCHADO

Las entrevistas  y las experiencias intensivas de grupo, que han llegado a ser muy importantes para mí en los últimos años, me han demostrado que escuchar da resultados. Suceden muchas cosas cuando escucho realmente lo que una persona me dice, y los significados que en ese momento son importantes para él; oyendo no simplemente palabras, sino a él mismo. 

Y cuando le hago saber que he escuchado sus significados personales más profundos, primeramente me dirige una mirada agradecida. Se siente aliviado. Quiere contarme más acerca de su mundo. Siente una nueva sensación de libertad. Y pienso que se vuelve más abierto al proceso de cambio.

He notado a menudo que, tanto en las sesiones como en los grupos, cuando más profundamente escucho los significados de otra persona, suceden más cosas. He llegado a pensar que es universal que cuando una persona se da cuenta de que ha sido escuchada, sus ojos se humedecen. Pienso que realmente está llorando de alegría. Es como si dijera: "Gracias a Dios, alguien me escuchó. Alguien sabe que existo". En tales momentos he tenido la fantasía de un prisionero golpeado día tras día en el código Morse. "¿Me oye alguien?" "¿Hay alguien ahí?" "¿Pueden oírme?": Y finalmente, un día oí unos débiles golpecitos que dicen claramente: "Sí". Esta simple respuesta lo libera de la soledad y vuelve a ser un ser humano. Hay muchas personas hoy que viven en una prisión privada, personas que no lo manifiestan en lo exterior y debemos agudizar mucho el oído para escuchar los débiles mensajes de la pasión.

Ahora nos ocuparemos del segundo aprendizaje que deseo compartir con ustedes. Me gusta ser escuchado. Varias veces en mi vida me sentí casi explotar por problemas insolubles, dar vueltas y vueltas alrededor de un círculo vicioso o, durante un periodo, sobrecogido por sentimientos de desvalorización y desesperanza, con la seguridad de haber caído en psicosis. Creo que he sido muy afortunado porque en estas oportunidades siempre hallé a alguien que me escuchara y así me rescatara del caos de mis sentimientos.

He tenido suerte por haber encontrado personas que podían decir esos significados con más profundidad que yo. Estas personas me escucharon, me esclarecieron y respondieron en todos los niveles en los cuales me estaba comunicando. Puedo asegurar que cuando uno está psicológicamente destruido, y alguien nos escucha sin juzgarnos, sin tratar de moldearnos, uno se siente maravillosamente bien. 

En esas ocasiones se reduce la tensión. Se pueden traer a la superficie los sentimientos atemorizantes, las culpas, la desesperación, las confusiones que acompañaron la experiencia. Cuando me han escuchado y oído, puedo percibir mi mundo de otra manera y seguir adelante. Es increíble que sentimientos que han sido horribles se vuelvan soportables cuando alguien nos escucha. 

Es sorprendente que elementos insolubles se vuelvan solubles cuando alguien nos oye, cómo las confusiones que parecen irremediables se convierten en claros apoyos cuando uno es comprendido. He sentido un profundo agradecimiento cuando una persona me ha escuchado en forma sensitiva, empática y concentrada.  C. Rogers

lunes, septiembre 23, 2013

LA CARTA EN EL CAMINO


ADIÓSpero conmigo
serás, irás adentro
de una gota de sangre que circule en mis venas
o fuera, beso que me abrasa el rostro
o cinturón de fuego en mi cintura. 

Dulce mía, recibe
el gran amor que salió de mi vida
y que en ti no encontraba territorio
como el explorador perdido
en las islas del pan y de la miel.
Yo te encontré después
de la tormenta,
la lluvia lavó el aire
y en el agua
tus dulces pies brillaron como peces.

Adorada, me voy a mis combates.
Arañaré la tierra para hacerte una cueva
y allí tu Capitán
te esperará con flores en el lecho.

No pienses más, mi dulce,
en el tormento
que pasó entre nosotros
como un rayo de fósforo
dejándonos tal vez su quemadura.

La paz llegó también porque regreso.
a luchar a mi tierra,
y como tengo el corazón completo
con la parte de sangre que me diste
para siempre,
y como
llevo
las manos llenas de tu ser desnudo,
mírame,
mírame,
mírame por el mar, que voy radiante,
mírame por la noche que navego,
y mar y noche son los ojos tuyos.
No he salido de ti cuando me alejo.

Ahora voy a contarte:
mi tierra será tuya,
yo voy a conquistarla,
no sólo para dártela,
sino que para todos,
para todo mi pueblo.
Saldrá el ladrón de su torre algún día.
Y el invasor será expulsado.
Todos los frutos de la vida
crecerán en mis manos
acostumbrados antes a la pólvora.
Y sabré acariciar las nuevas flores
porque tú me enseñaste la ternura.

Dulce mía, adorada,
vendrás conmigo a luchar cuerpo a cuerpo
porque en mi corazón viven tus besos
como banderas rojas,
y si caigo, no sólo
me cubrirá la tierra
sino este gran amor que me trajiste
y que vivió circulando en mi sangre.
Vendrás conmigo,
en esa hora te espero,
en esa hora y en todas las horas,
en todas las horas te espero.
Y cuando venga la tristeza que odio
a golpear a tu puerta,
dile que yo te espero
y cuando la soledad quiera que cambies
la sortija en que está mi nombre escrito,
dile a la soledad que hable conmigo,
que yo debí marcharme
porque soy un soldado,
y que allí donde estoy,
bajo la lluvia o bajo
el fuego,
amor mío, te espero,
te espero en el desierto más duro
y junto al limonero florecido:
en todas partes donde esté la vida,
donde la primavera está naciendo,
amor mío, te espero.

Cuando te digan  "Ese hombre
no te quiere", recuerda
que mis pies están solos en esa noche, y buscan
los dulces y pequeños pies que adoro.
Amor, cuando te digan
que te olvidé, y aun cuando
sea yo quien lo dice,
cuando yo te lo diga,
no me creas,
quién y cómo podrían
cortarte de mi pecho
y quién recibiría
mi sangre
cuando hacia ti me fuera desangrando?

Pero tampoco puedo
olvidar a mi pueblo.
Voy a luchar en cada calle,
detrás de cada piedra.
Tu amor también me ayuda:
es una flor cerrada
que cada vez me llena con su aroma
y que se abre de pronto
dentro de mí como una gran estrella.

Amor mío, es de noche.
El agua negra, el mundo
dormido, me rodean.
Vendrá luego la aurora
y yo mientras tanto te escribo
para decirte: "Te amo".
Para decirte  "Te amo", cuida,
limpia, levanta,
defiende
nuestro amor, alma mía.

Yo te lo dejo como si dejara
un puñado de tierra con semillas.
De nuestro amor nacerán vidas.
En nuestro amor beberán agua.
Tal vez llegará un día
en que un hombre
y una mujer, iguales
a nosotros,
tocarán este amor, y aún tendrá fuerza
para quemar las manos que lo toquen.

Quiénes fuimos? Qué importa?
Tocarán este fuego
y el fuego, dulce mía, dirá tu simple nombre
y el mío, el nombre
que tú sola supiste porque tú sola
sobre la tierra sabes
quién soy, y porque nadie me conoció como una,
como una sola de tus manos,
porque nadie
supo cómo, ni cuándo
mi corazón estuvo ardiendo:
tan sólo
tus grandes ojos pardos lo supieron,
tu ancha boca,
tu piel, tus pechos,
tu vientre, tus entrañas
y el alma tuya que yo desperté
para que se quedara
cantando hasta el fin de la vida.

Amor, te espero.
Adiós, amor, te espero.
Amor, amor, te espero.

Y así esta carta se termina
sin ninguna tristeza:
están firmes mis pies sobre la tierra,
mi mano escribe esta carta en el camino,
y en medio de la vida estaré
siempre
junto al amigo, frente al enemigo,
con tu nombre en la boca
y un beso que jamás
se apartó de la tuya.


miércoles, septiembre 18, 2013

Bienvenida


Se me ocurre que vas a llegar distinta,
no exactamente más linda,
ni más fuerte,
ni más dócil,
ni más cauta,
tan sólo que vas a llegar distinta
como si esta temporada de no verme
te hubiera sorprendido a vos también
quizá porque sabes
como te pienso y te enumero.

Después de todo la nostalgia existe,
aunque no lloremos en los andenes fantasmales,
ni sobre las almohadas de candor,
ni bajo el cielo opaco.

Yo nostalgio,
tú nostalgias
y cómo me revienta que él nostalgie.

Tu rostro es la vanguardia
tal vez llega primero
porque lo pinto en las paredes
con trazos invisibles y seguros.

No olvides que tu rostro
me mira como pueblo,
sonríe y rabia y canta
como pueblo
y eso te da una lumbre
inapagable

Ahora no tengo dudas...
vas a llegar distinta y con señales,
con nuevas,
con hondura,
con franqueza.

Sé que voy a quererte sin preguntas
Sé que vas a quererme sin respuestas.

lunes, septiembre 09, 2013

Desamor...Amor... para hoy.


Solo quiero hablarte directo, aún sabiendo que no podrás o no querrás comprender todo lo que te diré.  Ya no me visten las esperanzas de ayer y ya casi no me quedan sueños; tal vez creas que es solo un período difícil por el que atravieso, pero no es así. 

Todo lo vivido hasta ahora me ha llevado a comprender que hay ciertas cosas sobre las cuales es engañoso y perjudicial alimentar esperanzas y construir sueños y si hoy me paro frente a ti y te digo todo esto es simplemente porque mi corazón está al fin calmo y quiero que lo que yo he descubierto te pueda servir de algún modo. 

¿Te dije alguna vez que fuiste la última apuesta que hice al amor?  Si no lo hice fue porque al principio ni siquiera yo era consciente de ello y cuando lo fui,  era demasiado tarde para nosotros; había apostado y perdido todo en ese, nuestro dulce juego. 

No creas que te culpo por algo, es más, creo que debo agradecerte por haberme desengañado de forma tan cruel y descarnada... nada mejor que un duro golpe para dar de frente con la cruda realidad, ¿no lo crees?  Siempre he creído que el dolor te hace fuerte si eres capaz de superarlo y hoy me siento así, fuerte y sin temores. 

Atrás quedaron mis miedos a amar, a sufrir y a arriesgar y perder, pues contigo descubrí que ese amor que desde siempre buscamos con frenesí, no existe así como lo imaginamos.  ¿Te parece que estoy en un error?  Lo sé, estoy consciente de que este descubrimiento que te revelo es algo difícil de aceptar y creo que eso se debe a que tenemos (yo no ahora) un miedo inconmensurable a vivir la vida sin ese bello, pero a la vez iluso sueño. 

¿Por qué necesitamos estar siempre corriendo tras una utopía?   Es como si de alguna forma eso le diera sentido a nuestras vidas... corremos tras algo que nunca alcanzamos y en ese correr nuestra vida se va resolviendo...  

Cuando por un segundo creemos haber cogido ese sueño y abrimos nuestros dedos para deleitarnos con su hermosura y dicha, se nos escapa raudo, dejándonos el recuerdo de una melancólica caricia que rozó nuestro cuerpo.  Comprendemos entonces que se ha esfumado una vez más y comenzamos de nuevo la búsqueda frenética, hasta que finalmente ya no buscamos más, ya sea porque nuestro cuerpo y sobre todo nuestro corazón se ha cansado de correr o, mejor aún, porque hemos comprendido que ese sueño es un imposible, pues nunca fue real.  

¿Suenan duras mis palabras? 
Busca una copa de un buen vino dulce y digiérelas, ojalá te sea más fácil así, yo no pude hacerlo, nadie me lo advirtió, simplemente me vi un día con la realidad golpeando mi rostro y con el amargo sabor de mis lágrimas tragué la verdad y ¿sabes qué? Ahora sí puedo decir que soy libre, me siento libre!   ¡Ya no me atan ilusiones! ¡ya no tengo fe en ti ni en nadie! ¡ya no creo en ese amor inexistente!

Y créeme cuando te digo que no hay mejor estado posible que este, en el cual ya nada se espera. 


Ahora tienes dos opciones: rechazar todo lo que te he dicho hasta aquí  y seguir tu búsqueda frenética en pos de ese amor que nunca existió ni existirá o aceptar el hecho y vivir el verdadero amor, ese que falla, ese que muere con el paso de las horas, los días, la falta de metas y los años y que finalmente se muda una y otra vez de ser, con la esperanza de no morir jamás.  Te invito a la tomar la segunda opción y gozar el amor  así como es: imperfecto.  ¿Aceptas?

martes, septiembre 03, 2013

Nueva ilusión...

Eres mi nueva ilusión
y me duermo para soñar contigo
y camino para ir hacia ti...

Me preparo para morir a tu lado
mi nuevo amanecer
muy preciado
No solo una ilusión,
también la mayor parte de mi corazón

Eres la nueva ilusión de mi existencia
el Sol que ilumina mis frías mañanas,
eres quien ha regado con su hermosa presencia
los intersticios lúgubres de mi vida cotidianizada.

Calmando el tedio de mis años anodinos que
sucumben  al inclemente avanzar de los minutos,
no puedo esperar a ver los frutos
que han de refrendar nuestra tórrida pasión,
Y he de gritar con tono aventurero
que eres tu mi nueva y única pasión.

Eres mi presente, amor, y yo se que soy tu anhelo y tu remanso.
Eres mi nueva realidad, como gotas de rocío,
tu nombre estará en las nubes junto con el mío,

Eres mi cancerbera de ilusión, y yo seré tu cautiverio.

domingo, septiembre 01, 2013

SEPTIEMBRE...CON NOMBRE DE MUJER

Luego de los tristes
y grises días de invierno,
luego del frío y las lluvias,
salió como con vergüenza,
tras una nube, el sol.


Ese tibio y alegre sol.
que renueva las ganas de vivir,
las ganas de amar,
de buscar abrigo,
para este ilusionado y trémulo corazón.


Y de pronto, de lejos, apareces tú,
con tus ojos llenos de entrega
en los cuales
se dibuja una tierna y
delicada sonrisa.


Y llegaste tú,
que con suaves aromas y dulces palabras
susurradas al oído,
despertaste mi corazón.


Y lo despertaste con cariño y timidez, con
ganas de revivir de los recuerdos casi olvidados,
con tus suaves manos,
dibujando en mi rostro
dulces caricias,
… y yo temblando de pies a cabeza.


Tomados de las manos
y muy juntitos nuestros cuerpos,
vibrando de sólo mirarnos,
transitamos por las calles del recuerdo,
recorriendo las veredas
de las ilusiones, pero regresando por el camino
de la realidad.

Se descubre la ilusión
y me deja un sabor intenso
de saber que florecen los campos porque llegó contigo PRIMAVERA.