martes, julio 31, 2012

COHERENCIA







Vivir de modo inconsistente, disperso y abarcando todo lo que llega a nuestro lado, sin una coherencia interna entre nuestro modo de sentir, pensar y actuar, dejar que las circunstancias y los otros (familia, gobiernos, jefes, etc.) decidan por nosotros, no tener planes claros de sentimiento unificado entre los distintos aspectos de nuestra vida, no reconocer la diferencia entre “amor” y otros sentimientos con imagen análoga, actuar bajo una premisa un rol de nuestra vida, y bajo la opuesta en otro… que el “deber ser” ocupe el lugar de la respuesta a la pregunta por nuestro “deseo”, produce sufrimientos y una vida que no satisface nuestra humana condición.


Las personas no somos más que el potencial que guardamos, nuestra condición de posibilidad de ser, explorar y explotar en la mayor medida posible ese potencial, es el único objetivo de la vida humana desde el nacimiento hasta el instante previo a la muerte.

Qué es “un proyecto”, qué toma esa categoría para cada cual, depende de múltiples factores, pero sobre todo de la profundidad que queramos darle a nuestra reflexión y del grado de coraje que le pongamos a la vida.

La elección de una profesión, la decisión acerca del deseo de tener hijos o no, un concepto acabado de qué es el amor para cada uno y en cada época de la vida, un ideal al que aportar con nuestro trabajo y pensamiento, van configurando un proyecto de vida.

Integrar nuestro proyecto de vida es un elemento fundamental… La pareja, la decisión de tenerlos y el modo de criar los hijos, la realización profesional… si van para diferentes lados, son una fuente de sufrimiento.

Nunca es tarde para parar y ensayar respuestas.

La respuesta a la pregunta por la felicidad, está en no resignarse a vivir sin ella.

miércoles, julio 25, 2012

Sueño



Por sentir tu mano en mi mano, por descubrir cómo late tu corazón,
 por estar vivo y por volverme a enamorar…sueño

Por todo sendero transitado y el que aún no hemos vivido
por volverme a levantar, sueño una y otra vez…

Por empezar un día distinto,
porque el ayer me quedó chico,
porque hoy te amo más, 
sueño.

Por ir en todos mis sentidos,
por todo el mundo y dentro de mí,
por las canciones que vendrán y las sonrisas que nos beberemos…
por estar preso en ti.
sueño.

Sueño.
Por ti y por mí… por eso sueño.
Por mí contigo, por ti conmigo, por los senderos de nuestro estar,
de nuestro amor…por la pasión, por el candor.

Sueño para despertar en ti y dormirte en mí… 
Porque  todo lo que no existe, alguien lo tiene que soñar y abrazar.
  
Sueño. para un futuro aún no escrito,
porque me lo pide este grito ¡que ya no me quiero callar!

Sueño, para vivir atrapando sueños,
para contagiarte de mi amor,
y que sueñes tú también.      
Sueño,
¡Por eso sueño!

domingo, julio 22, 2012

OLOR A PODRIDO...

Nadie nos dijo desde la adolescencia que la vida en pareja iba a requerir de mucho trabajo personal, de poner a prueba nuestra tolerancia, paciencia y que exige conocernos a nosotros mismos; aceptar nuestros demonios para adaptarnos a los del otro. Pero sobre todo que el ingrediente principal para lograrlo es estar enamorado: fuera de esa combustión interna, todo el proceso se hace complejo.

La vida en pareja no es ‘tócame un tango’ ni siquiera en el noviazgo donde cada quien agarra sus cosas y se puede ir a dormir a su casa y olvidarse del conflicto hasta la siguiente llamada telefónica. Entonces, claro, se hace costumbre que el amor sea un guerra continua. Quizás heredado desde el punto de vista que los padres les dieron sobre lo que era la unión de dos personas pero hoy por hoy la gran mayoría ya se acostumbró a que es normal que las cosas se salgan de control, que en una pelea se insulten, salgan lastimados y vivan acechando el estado de humor del otro para encontrarse en una explosión irremediable: cuando lo que quedaba de paciencia se acabó. Del respeto ya no quedan ni migajas.

‘Cuando el respeto ya se acaba entre dos personas, ya no hay nada por lo cual luchar’. Pero yo no le hacía caso hasta que las cosas terminaban con situaciones dignas de la notapolicial. Y es muy cierto. El respeto es frágil; es fácil decir groserías, hacer gestos obscenos, utilizar la información que sólo tú tienes de tu pareja para lastimarla o enumerar sus defectos con desprecio. Y una vez que se cruzó esa línea ya no vuelves atrás. El respeto ya no lo puedes pegar, ya no lo puedes limpiar, se fue, it’s gone for ever and never.

Quedarse viviendo así es lo más simple; sintiendo tristeza, frustración, sueños que se cargó la bruja, hartazgo. Hay que comenzar por sanarse uno mismo y a aceptar. Si no, entonces ¿qué caso tiene ocupar un sitio en una sociedad, colaborar al maldito PIB y comprar y comparar babosadas para comérselas, colgárselas y adornar nuestro casi jodido entorno?

El respeto no llega solo ni surge por simbiosis con la pareja: se gana y se germina. Y comienza en uno mismo. Saberse atacado en el respeto, otorgar ‘licencias’ a la pareja tras haberte insultado o hasta dado desde unos empujones o ‘golpecillos’, pretextando que ‘tú lo provocaste’, ‘estaba muy enojad@’, ‘ha estado bajo mucho estrés’, y demás, pareciera un mitigante pero algo sabio dentro de ti lo tiene claro: No te respetas un gramo, ¿cómo esperar que tu pareja lo haga?

Terminar hecho pedazos no es parte del itinerario ni del repertorio. Nadie, ni nada, ni el miedo más profundo merece que anules el valor, la valía intrínseca a tu existencia. Entregar lo que queda de ti para que lo usen de trapeador es equivalente a hacerte invisible. No esperen a que sus relaciones lleguen a estados de putrefacción, ¿hay alarmas de estar en vías de descomposición? Actúen.

Y que quede claro que el respeto no sólo está en las palabras. La falta de éste no sólo implica insultos o críticas hirientes. La ambivalencia, el estar y no estar, el dar con gotero el amor, la atención, el compromiso también es falta de respeto. El chantaje lo es y un clásico. El secuestro de la paz mental y emocional, también. Ojo, no se vayan por el cliché de la falta de respeto. Hay miles de formas de pisotear uno. ¿Qué faltas de respeto se están permitiendo o están ejecutando?

sábado, julio 14, 2012

Las siguientes reglas constituyen una guía para la práctica del arte de escuchar. De hecho, son las bases para desarrollar mejores hábitos de escucha

EL QUE ESCUCHA MAL EL QUE ESCUCHA BIEN

I. Encontrar áreas de interés Se desentiende ante temas aburridos. Busca oportunidades: Se pregunta: ¿Qué significa esto para mí?

II. Evaluar el contenido Se desentiende si la forma de expresión es deficiente Evalúa el contenido y deja pasar los errores de expresión.

III. Dominar los sentimientos Tiende a discutir No juzga hasta no haber comprendido perfectamente.

IV. Escuchar ideas Escucha datos Escucha lo esencial

V. Ser flexible Toma demasiadas notas Toma pocas notas. Emplea 4 ó 5 sistemas diferentes, según sea la persona que habla.

VI. Escuchar activamente No se esfuerza Se esfuerza mucho, muestra actividad en toda su personalidad

VII. Evitar distracciones Se distrae con facilidad Lucha contra las distracciones. Sabe concentrarse.

VIII. Ejercitar la mente Se desentiende de los temas difíciles, sólo atiende a los temas ligeros y divertidos Toma los temas complicados como ejercicio intelectual

IX. Mantener la mente abierta Reacciona ante las palabras de carga emotiva Interpreta las palabras de carga emotiva y no se queda atrapado en ellas.

X. Aprovechar la diferencia entre la velocidad del pensamiento y la expresión oral Ante las personas que hablan despacio, se dedican a fantasear Se anticipa, resume mentalmente, sopesa pruebas, escucha "entre líneas" según el tono de voz.

lunes, julio 09, 2012

EMOCIONES E HIJOS

Mientras preparaba mi clase de resiliencia y control emocional, debí realizar el listado de conductas que de algún odo están marcadas por mi propia infancia y que hoy siendo padre o madre transmito a mis hija(o)s. 

De inmediato sentí que el listado sería parte de este querido blog donde mis verdaderos amigos y amigas pueden encontrar una que otra palabra que nos permita ser distintos, quizás sintiendo que somos muchos los que estamos en la misma búsqueda y que sin duda llegaremos al final de nuestros días con la satisfacción de una inquebrantable necesidad de ser mejor.

Reflexiones sobre cada una de las siguientes preguntas y piense en sus hijos o hijas. Puede ser que no estemos donde queremos o creemos estar.
 
1. Cuando se siente enojado o resentido, ¿cómo expresa amor si, mientras usted estaba creciendo, sus padres o bien discutían o bien evitaban conscientemente la discusión?

2. ¿Cómo logra que sus hijos lo escuchen sin gritar ni castigarlos, si sus padres gritaban y lo castigaban para mantener el orden?

3. ¿Cómo pide más apoyo si, aun siendo niño, usted se sintió permanentemente desatendido y decepcionado?

4. ¿Cómo se abre y comparte sus sentimientos si teme ser rechazado?

5. ¿Cómo le habla a su pareja si sus sentimientos dicen “te odio”?

6. ¿Cómo dice “lo lamento” si, de niño, usted era castigada(o) por cometer errores?

7. ¿Cómo puede admitir sus errores si le teme al castigo y al rechazo?

8. ¿Cómo puede mostrar sus sentimientos si, de niña(o), usted era permanentemente rechazada(o) o juzgado por sentirse perturbada(o) o por llorar?

9. ¿Cómo se supone que usted pida lo que quiere si, de niña(o), lo hacían sentir mal por querer más?

10. ¿Cómo se supone siquiera que sepa lo que está sintiendo si sus padres no tenían el tiempo, la paciencia o la sabiduría para preguntarle cómo se sentía o qué era lo que lo molestaba?


11. ¿Cómo puede aceptar las imperfecciones de su pareja si, de niño, usted sentía que debía ser perfecta(o) para merecer amor?

12. ¿Cómo puede escuchar los sentimientos de dolor de su pareja si nadie escuchaba los suyos?

13. ¿Cómo puede escuchar la decepción de su pareja si, de niño, lo hacían sentir responsable por el dolor de su madre mucho antes de que pudiera comprender que usted NO era responsable?

14. ¿Cómo puede escuchar la ira de su pareja si, de niña(o), su madre o su padre le adosaban a usted sus frustraciones a través de gritos y exigencias?


15. ¿Cómo se abre y confía en su pareja, si las primeras personas en las que confió con su inocencia lo traicionaron de alguna manera?

16. ¿Cómo se supone que puede comunicar sus sentimientos en forma respetuosa y afectuosa si no ha tenido la práctica de dieciocho años sin la amenaza de ser rechazada(o) o abandonada(o)?

La respuesta a estas 16 preguntas es la misma: es posible aprender sobre nuestras emociones, desarrollar nuestro cociente emocional, pero tenemos que trabajar para ello.

Pregúntese: "Si expreso mi emoción en este momento sin propósito meditado, ¿cuáles son los riesgos?" Y también " Si expreso mi emoción en este momento sin un propósito meditado, ¿cuál es el beneficio?"   Si usted es reservada(o), practique expresar una emoción positiva, como entusiasmo o apoyo, en una situación en la que normalmente se contendría. Si usted, por lo general, es extrovertida(o), practique no expresar una declaración negativa hasta después de haber superado la reacción inmediata.

La próxima vez que participe en una reunión, intente comportarse de una manera distinta y relacionada con el control emocional. Si normalmente se contiene, exprésese. Si por lo general dice lo primero que se le ocurre, conténgase.

Sensible tema para esta semana que se inicia. 
Éxito en todo y Mucha Energía Positiva.

jueves, julio 05, 2012

YO NO SOY POBRE. PEPE MUJICA

Como todos ustedes saben este sitio es un lugar de encuentro y reflexión, de pensamientos y sensaciones de nuestro cada día, nunca ha sido un espacio para ofender ni reprochar, que de eso se encarga la vida misma. Respetamos todas las visiones religiosas y políticas, valoramos a los que están en una eterna búsqueda de su propia felicidad.

Por eso nos ha impactado mucho la visión y sensibilidad de José Mujica llamado el presidente más pobre del mundo (Uruguay). El dona el 90% de su sueldo presidencial a diversas organizaciones. Su patrimonio es un Volkswagen escarabajo de US 1900. El auto presidencial un Chevrolet Corsa. Y responde con mucho amor, coherencia y sabiduría a quienes se burlan de él diciendo:



“Yo no soy pobre, pobres son los que creen que yo soy pobre.Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico".

“Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. 
Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta. 

Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco. La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto. 

Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. 

No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo; y ya, se acabó. 

Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma. No somos pobres”

BELLA FORMA DE SENTIR.

miércoles, julio 04, 2012

Rupturas amorosas duelen como quemaduras


Estudio: Rupturas amorosas duelen como quemaduras

No se trata solo de un corazón roto, sino del dolor físico que esto puede provocar en el cerebro. Científicos de la U. de Michigan comprobaron que el dolor de perder a un amor ya no es una metáfora. 

Ya lo vimos con Cristina, la soltera del momento y protagonista de la serie “Soltera otra vez” que sufre de amor tras romper una relación de 8 años con su amado “Monito”. Por muy exagerado que su personaje parezca, el sufrimiento de esta mujer ícono de la soltería tiene asidero científico.

Así lo comprobaron científicos de la Universidad de Michigan y la Universidad de Columbia, quienes estudiaron el efecto físico que produce el rechazo. El resultado es sorprendente: A través de una resonancia magnética investigadores de estas prestigiosas casas de estudio, pudieron determinar que las mismas redes cerebrales que se activan cuando sufres una quemadura leve se encienden cuando pasas por un rechazo amoroso.

Seis meses
En una ruptura amorosa funcionan las mismas redes cerebrales que se activan cuando sufres una quemadura leve.

En la investigación –publicada en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias- participaron  21 mujeres y 19 hombres que pasaron por una separación amorosa no deseada en los seis meses previos al estudio, pero que no sufrían de enfermedades mentales o patologías crónicas. Los pacientes afirmaron que pensar en la ruptura les hacía sentirse intensamente rechazados.

Para comprobar los efectos de esta situación, los científicos utilizaron imágenes de resonancias magnéticas para estudiar los cerebros en cuatro situaciones: cuando veían una fotografía de la ex pareja y pensaban en la separación; cuando veían una fotografía de un amigo y pensaban en una experiencia positiva con esa persona; cuando un dispositivo colocado en su brazo producía un calor suave y reconfortante y cuando ese dispositivo se calentaba lo suficiente como para causar dolor, pero no daño físico.


De esta forma se desprendió que las dos situaciones negativas -pensar en la pérdida de una pareja y la quemadura- ocasionaron una respuesta en las partes solapadas del cerebro
, es decir, dolor. Los autores de este estudio explicaron que el  rechazo provoca una respuesta en la corteza somatosensorial secundaria y en la ínsula dorsal posterior, ambas partes del cerebro que están vinculadas a dolor físicamente perceptible.

¿Para qué sirve saber todo esto? Si estás pasando por un momento de este tipo sabes de lo que estamos hablando que yo lo viví un par de veces tienes que saber que si bien se trata de un dolor real y comprobable la mejor forma de superarlo será trabajando las emociones. Y la verdad SE PUEDE.