sábado, noviembre 21, 2015

LA ULTIMA CARTA
(Una historia real)
Hace pocos días Javier había cumplido 15 años. Pero no estaba contento. “Me quiero despedir, me voy, pero siempre te estaré cuidando, siempre estaré muy cerca tuyo”, le dijo, repleto de ternura, a su polola, y luego apagó su celular. Estaba muy triste. Eran muchos los dolores acumulados por cosas que años atrás no había sido capaz de comprender. Mucha rabia contenida por tanto, tanto tiempo… Pero en ese instante ya no sentía el tiempo, sólo esperó que su madre saliera del departamento en el cual vivían y comenzó a escribir muy rápido…
“Querida mamá:
Yo te quiero mucho, siempre estuve a tu lado. Hice todo lo que tú me dijiste y dije todo lo que tú querías, fui tu aliado incondicional…. ¡y qué orgullosa te sentías de eso!… más aún si tu objetivo se cumplía: alejar de mí a quien tú odiabas y que, según afirmabas, no me cuidaba bien. Te considerabas una madre ejemplar. Pero, al mismo tiempo, me separabas de una de las personas más importantes de mi vida, quien me amó incondicionalmente desde mis primeros minutos de vida y dejó su corazón y muchos de sus tiempos por pasillos y salones, donde el criterio y la justicia deberían reinar.
Me imagino que ya sabes a quién me refiero. Me alejaste de él e hiciste que lo perdiera. Tú hiciste que no lo quisiera ver, que lo criticara, que lo odiará casi como tú a él, pero la verdad, mamá, es que a quien más odie fue a ti por haberme separado de quien más me amaba, el ser más valioso que pude haber conocido en mi vida: MI PAPÁ.
Ojalá ahora entiendas.
Tu hijo.”
Luego la mano de Javier gatilló un ruido enorme, frío y seco… y de esa forma, por fin, su corazón descansó…
***”Javier” no es su nombre verdadero, pero este adolescente de 15 años sí existió… y ahora su madre sólo puede guardar y “cuidar” esa carta.
Rogamos porque tu hijo o hija jamás escriba una carta parecida
NO PERMITAMOS EL SÍNDROME DE ALINEACIÓN PARENTAL (SAP)

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Me encantaría que me dejaras un susurro...