jueves, marzo 05, 2015

Coaching Laboral para la reinserción.

Otro de mis coacheados alcanza su objetivo. Ayer fue seleccionado por la empresa a la que postulaba. Preparamos juntos las dos entrevistas finales. Al proceso se le denomina Coaching Laboral y se extiende hasta los 2 ó 3 primeros meses para alcanzar obviamente el contrato indefinido.

Hoy nos enfrentamos a un mercado laboral globalizado y muy dinámico en el que los negocios se aceleran cada día más y alcanzan un ritmo vertiginoso.
Las posibilidades de permanecer en una compañía toda la vida se redujeron al mínimo y, por consiguiente crecerán las posibilidades de que las personas pierdan su empleo por restructuraciones, desvinculaciones, fusiones, etc.
El mercado del trabajo se ha ido complejizando y ya los profesionales de carreras tradicionales se enfrentan con una sobreoferta de trabajadores calificados, ya que sus áreas de estudio se encuentran saturadas, a esto se agrega que aún existe un alto déficit de profesionales de áreas técnicas lo que ha complicado aún más la empleabilidad de los que estudiaron en la universidad.
Frente a este escenario laboral surgió el Coach Laboral para acompañar y ayudar a cada persona a diferenciarse en este mercado, potenciando las habilidades comunicacionales y orientando la forma de encontrar trabajo.
Cuando un técnico o profesional tiene dificultades en encontrar trabajo, será necesario acompañarse de un Coach. ¿Por qué? Porque muchas veces podemos estar cometiendo algunos errores en nuestro proceso de búsqueda laboral. A lo mejor el currículo no está bien estructurado y es poco atractivo, o bien lo llaman a varias entrevistas, pero a la hora de éstas quizás el candidato no está dando lo mejor de sí y no es el elegido.
El coaching es útil no sólo para el desarrollo de las habilidades laborales, sino también de habilidades de autocontrol emocional, confianza, coherencia e integridad, iniciativa, creatividad y flexibilidad, con el fin de que los ejecutivos puedan liderar con empatía y sabiduría, tanto sus decisiones estratégicas, planificaciones, gestión profesional, administración del tiempo y establecimiento de prioridades, entre otras.
Es importante destacar que el coach no es amigo o consejero, ya que todas las decisiones son tomadas por el propio coachee (quien aprende). El coach sólo ayuda guiando y sacando lo mejor del ejecutivo en sus determinaciones. El coach no dirá lo que tiene que hacer el ejecutivo, ni tampoco enseñará cosas nuevas.
Todo lo contrario, se trabaja en base al background del coachee, desplegando el potencial que él ya posee, en donde el ejercicio de las habilidades blandas resulta clave, ya que después, el día de mañana es sobre ellas que el ejecutivo proyecta su futuro profesional.


Con cariño, Marcelo Aravena Cea

Coach Ontológico, Organizacional, Ejecutivo y Mentoring. 

Mail: aravenacea@gmail.com


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