lunes, julio 08, 2013

SESIONES DE COACHING

"No hay personas sin recursos .Sólo hay estados de ánimo en los que nos encontramos sin recursos" Anthony Robbins.



Pocas personas saben aún cómo beneficiarse y revalorizar su valor a través de un proceso de coaching. Sacar lo mejor de cada persona, apoyarla y estimularla para que sea capaz de encontrar soluciones eficaces son tareas cada vez más necesarias en el ámbito empresarial y personal.


En un mundo cada vez más competitivo, donde la presión por obtener resultados y tomar decisiones es cada vez mayor, los seres humanos, no siempre reaccionan de la manera más adecuada. Por ello, la búsqueda de soluciones en entornos colaborativos y la implementación de nuevas metodologías que permitan mejorar las habilidades personales, así como el análisis del entorno, están cobrando cada vez más importancia para la comunidad. 


Proyectos, sueños, deseos, ganas de cambiar, sed de triunfo... Muchas personas hacemos frente al día a día pensando en que queremos cambiar, mejorar pero no sabemos cómo, pensando en qué cosas queremos hacer, qué sentido darle a nuestra propia vida, cómo salir de una situación en la que estamos atascados. Probamos mil y una estrategias pero muchas veces el resultado no es aquello que deseamos. 

Entonces, cogemos el camino de la justificación, responsabilizando a alguien de lo ocurrido: cómo voy a cambiar si ellos no cambian, no ponen de su parte, nadie se esfuerza como yo… Y así vamos construyendo una cadena de responsables de habernos quedado a mitad de camino o atascados sin podernos mover.


Precisamente el coaching nos ayuda a salir de esta conversación de no posibilidad y abrir nuevas puertas. No hay fórmulas mágicas ni recetas; simplemente el compromiso de generar un mundo en el que nos sintamos protagonistas y responsables de nuestra propia existencia. Si nos fijamos en la siguiente afirmación: me mojé porque llovió me pone en la posición de víctima donde las circunstancias condicionan mi vida y yo no puedo hacer nada para cambiarlo. Pero si vemos esta otra afirmación: me mojé porque no llevé paraguas, esto me hace ver la responsabilidad de mis actos y que yo no estoy en una posición victimista ni de pasividad.


Hasta aquí podemos deducir que en el proceso de coaching el protagonista es el coachee (la persona que viene en busca del coach), donde la responsabilidad y las acciones están en sus manos; en su voluntad.

El coaching trabaja desde otro paradigma: la validación del otro como un ser auténtico y legítimo cuya opinión es tan auténtica y legítima como la propia.


Un coach observa en el cliente aspectos que éste por sí mismo no puede observar; se trata de ver desde más perspectivas una misma situación y lo asiste para que transite por un proceso de transformación personal el cual indefectiblemente redundará en beneficio de todo su entorno.

Atte.,

Marcelo Aravena Cea.
Coach Integral Certificado
Sesiones On Line y Presenciales

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