ADIOS FELIPE CAMIROAGA. EL HALCÓN VOLÓ MUY ALTO
Chile llora a grandes personas. Una de las misiones que las personas tienen en la vida es trascender a su vida y la forma, los fines que guiaron el vuelo de estas almas hacia el infinito, sin duda que es un acto de trascendencia del cual todo un país se siente orgulloso. Especialmente Felipe Camiroaga, un hombre simple que desde niño sintió el dolor de vivir en ausencia de su madre, inquieto, buen sentido del humor, carismático, solidario. A veces considerado ermitaño, por la soledad que muchas veces lo acompañaba en su casa de Chicureo. Caminó muchas veces esos cerros de su entorno, acompañado sólo de sus 9 perros y de su esencia humana. Un reencuentro espiritual que él encontró siempre en la naturaleza y en sus animales. Sus Halcones, reflejan lo alto del vuelo, la esencia del que vuela alto, del que cautela a otros, del que ayuda sin vociferarlo, sino que en la soledad de su propio espacio logra llegar al corazón de todo un pueblo. S...
Amiga Arco iris ¡cuánta razón en ese frase! Yo he sido brutalmete atacada en la enfermedad por alguien que fue feliz, porque nunca me amó, pero yo quedé derrotada por la crueldad y porque me tiraron de su vida como a un animal sin sentimientos...sencillamente porque amé de verdad y fue el primero y el único y se me pagó con las salvajadas de un verdadero monstruo
ResponderEliminar